
Más de 300 muertos y cerca de 2000 heridos deja la ofensiva israelí luego de que se aumentaran los ataques aéreos en la madrugada de este lunes. Aviones de guerra israelíes atacan la Franja de Gaza controlada por Hamas por tercer día consecutivo y se preparaban para una posible avanzada terrestre.
Mark Regev, portavoz del primer ministro israelí, Ehud Olmert, dijo que la acción militar continuaría hasta que la población del sur de Israel «no viva más en el terror y el temor de los constantes ataques con proyectiles».
«(La operación podría) tomar varios días», dijo el portavoz del Ejército Avi Benayahu.
Tanques israelíes fueron desplegados en la frontera de la Franja de Gaza, listos para ingresar al enclave litoral en el que viven 1,5 millones de palestinos. El gabinete de Olmert aprobó el llamado a 6.500 reservistas, dijo un funcionario de Gobierno.
Hamas se mantuvo desafiante y el portavoz del grupo Fawzi Barhoum instó a los palestinos a usar «todos los medios disponibles, incluidas las operaciones de martirio», una referencia a los ataques suicidas en Israel.
Los precios del crudo subían el lunes cerca de un 5,6 por ciento hasta casi los 40 dólares por barril, mientras analistas dicen que el conflicto entre Israel y Hamas recordó a los operadores el riesgo geopolítico que enfrenta el suministro de crudo en Oriente Medio.
El Consejo de Seguridad de la ONU pidió el fin de la violencia, pero el Gobierno del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, puso la responsabilidad sobre Hamas para renovar la tregua.
Fuentes de Hamas han avisado que a raíz de los bombardeos que han continuado esta madrugada, ha resultado herido el soldado israelí, Guilad Shalit, que está en manos de las milicias palestinas desde el 25 de junio del 2006.
«Puede ser parte de su lucha psicológica y mediática para frenar nuestros ataques contra sus cuarteles, sedes y lanzaderas. Hamas sabe que Shalit es un carta muy importante para ellos», ha dicho a elmundo.es una fuente del Gobierno israelí
Hamas ha reivindicado el lanzamiento de misiles Grad que han impactado en la ciudad de Ashkelon, matando a un israelí. Al ser la victima un arabe-israelí, ha exigido a todos los árabes que abandonen las ciudades israelíes.
Se trata de la segunda noche en la que la fuerza aérea israelí ataca objetivos en Franja de Gaza y según testigos palestinos, fueron bombardeadas más estaciones policiales e instalaciones de seguridad de la agrupación radical islámica Hamas en Gaza. La mayoría de esas instalaciones habían sido capturadas por Hamas a las fuerzas de seguridad del presidente palestino, Mahmud Abbas, en junio del año pasado.
Según el último balance de los servicios de Emergencia de Gaza, la ofensiva israelí ha dejado ya más de 300 muertos y 1.420 heridos. La mayoría de las víctimas son miembros del movimiento islamista Hamas, aunque hay un número indeterminado de civiles fallecidos. Según una agencia de la ONU son 51 los civiles asesinados.
El Ejercito ha cerrado algunas áreas de la zona sur del pais, cercanas a la frontera, por temor al impacto de cohetes y misiles desde Gaza. Mientras, Israel ha abierto el paso fronterizo de Keren Shalom para la entrada de ayuda humanitaria.
En una sesion especial que se está celebrando en estos momentos en el Parlamento de Jerusalén, el líder de la oposición y del partido derechista Likud, Beniamin Netanyahu ha exigido que la ofensiva «acabe con los cohetes lanzados contra el sur de Israel pero también acabar con el régimen de Hamas en Gaza, que es una base terrorista de Irán». En esta sesión, los diputados árabes-israelies han protestado enérgicamente por los bombardeos contra Gaza.
Por su parte, la ministra del Exterior israelí, Tzipi livni, ha asegurado que los únicos culpables de la situación en Gaza es el grupo islámico de Hamas. «Hamas es un grupo terrorista que es el enemigo no solo de Israel sino de los palestinos. Hamas es el responsable de la situacion en Gaza».

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