Lideres indigenas se toman sede de la ONU en México para pedir liberación de compañeros
Unos 150 indígenas campesinos se tomaron la sede de la ONU en la población de Chiapas, México, para pedir la libertad de tres líderes presos por supuestos vínculos con narcos.
Los indígenas tzotziles, quienes solicitaron además «refugio en calidad de desplazados internos», tomaron esta «medida desesperada para llamar la atención y lograr la liberación de tres compañeros detenidos», dijo en un comunicado la Organización Campesina Emiliano Zapata (Ocez), agrupación a la pertenecen.
Sorprendido por el ingreso de los indígenas, Oscar Torrens, director de la representación en Chiapas del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), enlazó vía telefónica a uno de los indígenas con el coordinador residente de la ONU en la capital mexicana, Magdy Martínez.
Tras una breve charla, un vocero del grupo tzotzil relató a la prensa que Martínez giró instrucciones para que se les proporcione alimentos y abrigo a los indígenas que ingresaron a las instalaciones para refugiarse.
Los indígenas originarios de las comunidades de Laguna Verde y 28 de junio, han realizado varias manifestaciones luego de que fuerzas policiacas y militares acudieran el fin de semana pasado a sus poblados para detener a tres líderes acusados de utilizar la organización social para el tráfico de armas y droga.
