El Congreso hondureño decidirá sobre una eventual restitución del derrocado presidente Manuel Zelaya después de las elecciones generales del 29 de noviembre, lo que aleja aún más una solución a la crisis política en el empobrecido país centroamericano.
El presidente del Congreso, el diputado José Saavedra, dijo a periodistas que la decisión será tomada en una sesión el 2 de diciembre, luego de que la próxima semana el legislativo reciba opiniones de la Corte Suprema y el Ministerio Público, parte de un acuerdo alcanzado en octubre.
Zelaya, refugiado desde septiembre en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, ha dicho que ese acuerdo está muerto y que no aceptará otro para restituirlo en el poder, pues eso equivaldría a encubrir el golpe de Estado que le dieron el 28 de junio los militares y los miembros del actual Gobierno de facto liderado por Roberto Micheletti.
El quinto punto del acuerdo para supuestamente permitir la restitución de Zelaya, que fue auspiciado por Estados Unidos, se refiere a la posibilidad de que el Congreso vote para devolverlo al poder con la opinión previa de la Corte.
Pero el Congreso ha dilatado la celebración de una sesión extraordinaria para dirimir el punto.
«Hemos decidido convocar a sesiones para el próximo 2 de diciembre para tocar el punto 5 del acuerdo Tegucigalpa-San José», dijo el parlamentario refiriéndose a un fallido acuerdo.
El depuesto presidente, que debía gobernar hasta la juramentación de un nuevo mandatario el 27 de enero del 2010, apoyó inicialmente el acuerdo, que creía lo devolvería al poder, pero luego hubo desacuerdos con las autoridades interinas en torno a la formación de un gobierno de unidad.
Ahora Zelaya llama a boicotear los comicios, que ha pedido a líderes mundiales que los desconozcan.
Zelaya reiteró en una entrevista con la local Radio Globo, tras reunirse con el subsecretario adjunto para el Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Craig Kelly -quien visita en el país por segunda vez en una semana- que el diálogo con Micheletti «se terminó (…) está muerto porque no se puede dialogar con quien no quiere dialogar».
Luego del anuncio del Congreso, Micheletti recomendó a Zelaya en un comunicado que acepte los términos del acuerdo y le recomendó guardar silencio en lugar de amenazas a los resultados de la votación.
«Lejos de incitar a la violencia y amenazar el proceso electoral y sus resultados, insto a don José Manuel Zelaya Rosales a que reflexione como hondureño y lo invito a que anticipe un prudente silencio con ocasión del proceso electoral», dijo Micheletti.
Muchos presidentes latinoamericanos han pedido el inmediato retorno de Zelaya al poder, aunque Estados Unidos, el principal socio comercial de Honduras, parece haber debilitado su posición inicial al decir que reconocería las elecciones sobre la base del acuerdo firmado.
Kelly, en un nuevo intento de la Casa Blanca por salvar las negociaciones, dijo a periodistas que «nosotros siempre hemos visto que las elecciones son la solución (…) vamos a seguir trabajando con los dos lados para buscar soluciones».
Mientras tanto, los principales candidatos a la presidencia, Porfirio Lobo y Elvin Santos, han continuado en campaña electoral a pesar de los pronunciamientos de Zelaya.
(Con información de Reuters)

