Entrega del coronel José Joaquin Aldana, salva el honor institucional, afirma General Naranjo
El director de la Policía Nacional, general Oscar Naranjo celebró la entrega voluntaria ésta mañana en Ibagué del coronel José Joaquín Aldana, acusado de asesinar a su esposa Erika Generis Gutiérrez, cuyo cuerpo fue desmembrado y arrojado en varios sitios de la capital tolimense.
Como lo informó oportunamente el Noticiero Santa Fe, el coronel Aldana se presentó esta mañana, acompañado de su abogado, ante la Fiscalia Regional en Ibagué, luego de una intensa búsqueda desplegada por la Policia en el departamento, que, incluso, esparció volantes desde avionetas y helicópteros, en los cuales se ofrecía una recompensa de 100 millones de pesos, por información que permitiera su ubicación y captura.
El general Naranjo dijo que desde un principio, la búsqueda y captura del coronel Aldana, se convirtió en una cuestión de “honor institucional” para la Policía Nacional por la “vergüenza” que representó el escabroso crimen y la sindicación que se le hizo del mismo.
Subrayó que precisamente la presión institucional fue la que derivó en la presentación voluntaria del coronel Aldana.
En igual sentido se pronunció el comandante de la Policía del Tolima, Coronel Javier Herrera Velandia, quien destacó todos los operativos realizados para dar con el paradero del oficial, que incluyeron la distribución, el fin de semana, de 10 mil volantes pidiendo la colaboración ciudadana.
Mientras tanto, la familia del coronel José Joaquín Aldana se declaró convencida de que finalmente brillará la verdad y se establecerá que no tuvo nada que ver en el asesinato su esposa Erika Generis Gutiérrez.
En diálogo con el Noticiero Santa Fe, Manuel Aldana, hermano menor, señalo que aunque en el marco del nuevo sistema penal colombiano es difícil, el coronel Aldana demostrará su inocencia.
“Los hechos son graves, pero muy raros, porque quisieron mostrar como si él lo hubiera hecho, pero también querían ocultarlos”, precisó Manuel Aldana a propósito del crimen de Erika Generis Gutiérrez.
Aseguró que el coronel Aldana nunca salió de Ibagué y que siempre estuvo en el mismo sitio.
También insistió en que su hermano nunca tuvo comportamientos violentos, es una persona tranquila, no agresiva ni compulsiva y que no pudo cometer el crimen, porque además no tenía motivos para hacerlo.
Sobre la hipótesis de que el crimen habría sido por problemas de infidelidad o de celos, dijo:
“El quería a su esposa, la amaba, aunque no enfermizamente; no era celoso, como lo puede corroborar la familia de Erika”.
También expresó que desconocían el comportamiento de Erika, aunque advirtio que “siempre fue una señora; bien puesta en su sitio”.
Subrayó que la infidelidad no es motivo para un asesinato. “Muchas parejas se separan cuando se presentan este tipo de problemas, y no pasa nada”, agregó.
Manuel Aldana dijo de otro lado que no tenía fundamentos para asegurar que se habría tratado de un complot contra su hermano.
“Pero – subrayó- pudo ser un homicidio normal bajo otras circunstancias”.
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