Casi 1,4 millones de vehículos particulares no circularon hoy en Bogotá, en la décima primera versión del «Día sin carro», que busca al menos por trece horas «limpiar» el aire de la capital colombiana.
La jornada, en la que circulan solamente vehículos de servicio público y otros con pases especiales, se inició a las 6.30 de la mañana y concluye a las 7.30 de la noche.
Miles de ciudadanos fueron a pie a sus trabajos o lugares de estudios, y otros muchos recurrieron a las bicicletas, o incluso a los patines, aprovechando los más de 350 kilómetros de ciclorrutas y senderos peatonales existentes a lo largo y ancho de Bogotá.
Las autoridades en un reporte señalaron que según las mediciones registran una reducción sustancial de la contaminación.
El ozono disminuyó un 12 por ciento y el monóxido de carbono prácticamente desapareció, al registrar «solo un 0,7 de partes por millón, con una reducción del 72% frente a un día normal», destacaron las autoridades medioambientales de la capital colombiana.
En calles y avenidas de la ciudad, de más de siete millones de habitantes, solo se veían motocicletas, automóviles oficiales, ambulancias, vehículos de empresas de servicios públicos, de funerarias y de transporte escolar.
Unos 16.000 autobuses y 50.000 taxis así como el sistema de Transmilenio, de autobuses articulados, circularon igualmente por las despejadas calles bogotanas, a diario atestadas.
También al promediar la jornada, los agentes de tránsito de Bogotá habían sancionado a unos 80 conductores que circulaban en vehículo particular y muchos de sus autos fueron inmovilizados y llevados a estacionamientos oficiales.
Los propietarios de los vehículos que circularon, además, fueron sancionados con una multa equivalente a 131 dólares.
En el mismo «Día sin carro», la Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol) realizó mediciones reales en un articulado de Transmilenio y un autobús de servicio público para comprobar los efectos favorables que sobre la calidad del aire tiene el diesel limpio que empezó a distribuir desde el primero de enero pasado.
Las pruebas para medir el nivel de opacidad, es decir, la densidad de las emisiones de los vehículos a través de los tubos de escape, mostraron que mientras el autobús de servicio público llegó al 99%, el articulado alcanzó apenas el 3%, destacó Ecopetrol.
La misma empresa indicó que el diesel de calidad internacional, de menos de 50 partes por millón de azufre, sólo es utilizado en tres ciudades latinoamericanas: Santiago de Chile, Ciudad de México y ahora Bogotá.
El primer «Día sin carro» en Bogotá se realizó en febrero de 2000, por convocatoria del entonces alcalde Enrique Peñalosa.
Gracias a su éxito, una consulta popular en octubre del mismo 2000, hizo que la ciudadanía acogiese la propuesta para que los primeros jueves de febrero de cada año se celebrase la jornada.