El Distrito anunció una inversión superior a los $2.800 millones de pesos en los próximos meses, mientras la Iglesia contrata los estudios para establecer qué tipo de intervenciones debe hacer en los 300 metros de su propiedad, para poder dar al servicio el sendero peatonal del cerro de Monserrate.
El Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) aseguró que continuará realizando obras de reforestación, paisajismo, rehabilitación ecológica, construcción de barandas y cubrimiento de taludes a lo largo de los 2.050 metros del distrito.
Estos taludes, en particular, están siendo monitoreados de forma continua, pues por efecto de las lluvias tienden a desestabilizarse. La caída de piedras es uno de los riesgos latentes.
«Nosotros cumplimos con las obras hidráulicas y geotécnicas para mitigar los riesgos detectados en los 17 puntos críticos. Hemos invertido más de $3.000 millones y, con los trabajos que hemos hecho, podríamos abrir el camino», señaló la directora del IDRD, Ana Edurne Camacho.
Sin embargo, a la funcionaria le preocupa el manejo inadecuado de las aguas residuales en la parte alta del cerro, de propiedad privada, pues podría afectar las obras hechas durante el último año.
«Los dos deslizamientos ocurridos la semana pasada fueron producto de este mal manejo de las aguas provenientes del santuario; uno de ellos afectó el área pública», afirmó la funcionaria.
El Distrito tiene contemplado invertir en señalización ecológica, de manera que el sendero sea operado como corredor ecoturístico y una inversión económica en el diseño arquitectónico de los tres puntos de servicios a lo largo del camino, en los cuales se invertirán 700 millones de pesos.
En el primer punto de servicio, en la explanada de inicio a la subida, funcionará un sistema de control al ingreso de usuarios, así como servicios de información y administración.
El segundo punto, a los 920 metros de ascenso o ‘Pueblo Viejo’, será habilitado para descanso, hidratación, alimentación, primeros auxilios y batería de baños secos. La tercera parada, a los 1.850 metros, un mirador y punto de hidratación.
Por ahora se contempla un reglamento de uso del camino, con horarios específicos para garantizar un tránsito seguro una vez sea abierto el camino.