
Esta inmensa casa ubicada en localidad de Pouso Alegre, hacía parte de la lista de bienes que le fueron incautados por las autoridades brasileñas desde el pasado mes de agosto de 2007.
Ramírez Abadía se había refugiado en Brasil, para manejar desde allí el negocio del narcotráfico, por lo que las autoridades habían estimado su fortuna en unos 1.800 millones de dólares, también se la hallaron mansiones, haciendas, yates, aviones y automóviles, que fueron ya fueron incautados por la policía y vendidos en diferentes subastas.
Precisamente, esta casa de campo ubicada en Minas Gerais y que había sido adquirida en una subasta pública por una empresa privada, tomó la decisión de entregarla a la Hacienda Esperanza, una fundación católica dedicada al tratamiento de personas adictas.