La Fiscalía imputó el delito de homicidio agravado a los dos policías acusados de rociar gasolina y prenderle fuego a un joven cito de 15 años que dormía bajo un puente vehicular de la Avenida Ciudad de Cali con calle 91, barrio Jaime Bermeo de la localidad de Suba, al noroccidente de la capital de la república.
Los uniformados, que por el hecho solo fueron suspendidos por 90 días por el comando de la policía metropolitana, son el intendente Carlos Danilo Posada y el patrullero Carlos Augusto Díaz Espejo.
Como se sabe, el macabro hecho se registró el pasado 7 de febrero y la víctima fue el joven Wilmer Alejandro Bernal Camelo.
El muchacho, que sufrió quemaduras en más del 50 por ciento de su cuerpo, murió 8 días después en el Hospital Simón Bolívar donde resultaron infructuosos los esfuerzos médicos para salvarle la vida.
Según la versión de testigos, los policías implicados supuestamente extrajeron gasolina de la motocicleta en la cual realizaban patrullajes, se la arrojaron al cuerpo del muchacho, le prendieron fuego y huyeron.
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