Según el abogado, Jaime Granados, defensor de Laura Moreno, los guardaespaldas de la acusada se encontraban en la Dorada, Caldas, y no en Bogotá la noche de los hechos.
De acuerdo con algunas versiones y pruebas los escoltas de Laura Moreno, no habrían estado presentes en la noche del 31 de octubre de 2010, ya que el grupo de escoltas que tenía la joven se encontraba para la fecha en Caldas, donde el padre de la implicada tiene unas propiedades, hecho por el cual se descarta la posibilidad de que hayan participado en el asesinato, la principal tesis de la Fiscalía.
Los testimonios y las interceptaciones telefónicas realizadas a los escoltas han constatado la información, los testimonios se tendrán en cuenta durante el juicio en contra de Laura Moreno por homicidio agravado en calidad de coautoría impropia y faso testimonio, y de Jessy Quintero por favorecimientos en homicidio y falso testimonio.
“Laura Moreno estaba sola esa noche, no tenía a sus escoltas, y la misma Fiscalía lo ha dicho entonces no entiendo por qué mi colega (Jaime) Lombana salió con esto”, precisó Granados.