No hubo conciliación entre el chofer del bus de servicio público y la familia del joven grafitero Diego Felipe Becerra, que lo denunció por los delitos de injuria y calumnia.
La audiencia se canceló debido a que el conductor no asistió a la diligencia, por lo que se está a la espera que la Fiscalía 78 fije una nueva fecha para que el Narváez pida perdón por las declaraciones que dio cuando sucedió la muerte del joven garitero.
El conductor del bus que en su momento manifestó haber sido atracado, ha cambiado la versión en varias oportunidades, contradiciendo su versión inicial sobre lo que ocurrió esa noche.
En sus últimas declaraciones, Narváez manifestó que el hurto a su vehículo no sucedió el 19 de agosto, día de la muerte del joven grafitero, sino un día antes.
“Yo fui y miré las fotos, los ojos y las trenzas, y le digo a la Policía que es él (Diego Felipe Becerra) quien estaba con los tres jóvenes que me atracaron el 18 de agosto de 2011” dijo el conductor del bus público.
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