Según relatan varios vecinos del barrio El Campín, entre las carreras 30 y 24, alrededor de unas 300 motocicletas se reúnen para realizar piques ilegales tanto en horas de la mañana como en la noche.
Iván Perdomo, vecino del sector, expresó en diálogo con Caracol Radio que la calle donde los motociclistas practican las carreas ilegales la han tomado como una pista de carreras que pondría en riesgo a la comunidad.
“Esta práctica pone en alto riesgo a la comunidad y a los mismos motociclistas porque es una actividad que no tiene las condiciones mínimas de protección», expresó Perdomo.
Tras la denuncia de los vecinos del sector, la Policía de Transito de Bogotá comentó que estas carreras no cuentan con los permisos establecidos, por lo tanto, reforzarán los operativos en esa zona de la ciudad para evitar estas prácticas ilegales.
Los conductores de vehículos modificados suelen reunirse en sitios estratégicos como la calle 26 y la avenida Boyacá con calle 170 para realizar los conocidos ‘piques’. Dentro de las infracciones de tránsito que son cometidas por estos conductores están las maniobras peligrosas, exceso de velocidad y las modificaciones a sus vehículos.
El pasado mes de noviembre, en medio de estas carreras ilegales, un habitante de la calle perdió la vida en el centro de la ciudad.