48 artefactos explosivos que habían sido instalados sobre el Oleoducto Orito-San Miguel (OSO), fueron destruidos de manera controlada por técnicos antiexplosivos, evitando así un atentado de gran escala que no solo dañaría el conductor del combustible, sino también la vía que comunica al departamento del Putumayo con el vecino país de Ecuador.
Según el informe de las autoridades en el atentando, que al parecer iba a ser cometido por las Farc, iba a ser utilizada pentolita, con un sistema de activación por cable mando.
Para las labores de destrucción del explosivo fue necesario cerrar la vía. Mientras eran recogidos del lugar y llevador a una zona segura para realizar las explosiones controladas.