Este domingo se registraron fuertes choques entre manifestantes y autoridades francesas en Paris, en el marco del inicio de la Cumbre de Cambio Climático que espera reunir a líderes mundiales que discutirán la situación medio ambiental del planeta durante los próximos tres días.
En la mañana de hoy miles de personas se tomaron de la mano a lo largo de dos kilómetros en el bulevar Voltaire, en el este de París, pero dejaron un espacio de cien metros delante de la sala de conciertos Bataclán, donde se produjo el más letal de los atentados jihadistas que dejaron 130 muertos, para manifestarse a un día del arranque de la Cumbre por el Cambio Climático.
El objetivo de la manifestación fue exigir medidas que impidan transformaciones irreversibles, como grandes sequías o la elevación del nivel de los océanos, que según los estudios de referencia ocurrirán inevitablemente a lo largo de este siglo si las emisiones de gases de efecto invernadero continúan a su nivel actual.
Pero la protesta, convocada por grupúsculos «AntiCop21» -contrarios a la conferencia sobre el clima de la ONU-, se llevó a cabo pese a la prohibición de actos públicos en la región de París, en virtud del estado de emergencia que rige en toda Francia.
En el momento de mayor tensión, manifestantes lanzaron proyectiles contra unidades antidisturbios de la policía francesa, que emplearon gases lacrimógenos contra las miles de personas que estaban en la plaza.
Los manifestantes, algunos de ellos enmascarados, protestaron por la suspensión de la gran manifestación que hoy debía celebrarse y que fue cancelada, por motivos de seguridad, tras los atentados del 13 de noviembre, por los que murieron más de 130 personas.
