Así fue el decomiso récord de 34 mil millones de pesos colombianos falsos y de más de 31 mil dólares
–Un golpe récord a las mafias dedicadas en Colombia a la falsificación de dinero nacional y extranjero asestó la Policía Nacional, al ubicar una imprenta clandestina en la cual estaban listos para entrar en circulación 34 mil 937 millones de pesos colombianos y 31 mil 848 dólares, además de otra gran cantidad en plena producción.
El histórico golpe, tal como lo define la propia Policía colombiana se ejecutó en la ciudad de Medellín, donde se desarticuló una organización de traficantes de moneda falsa, así como dos imprentas ilegales, centros delincuenciales donde fabricaban pesos y dólares.
En desarrollo de la Operación ‘Orión’ la DIJÍN capturó 11 integrantes de la red e incautó de $34.937 millones fraudulentos, la mayor incautación en la historia del país, precisó el comunicado.
La organización delincuencial dedicada a la fabricación y tráfico de moneda nacional y extranjera a nivel nacional e internacional, específicamente dólares y pesos colombianos, operaba desde el occidente del país y se dedicaba a enviar moneda falsa a diferentes departamentos y regiones de Colombia.
En la imprenta desmantelada fueron incautados 31.848 dólares falsificados, más de 34 mil millones de pesos colombianos en denominaciones de 50, 20, 10 y 5 mil pesos.
Además se encontraron 11 discos duros, una máquina tarjetera, cuatro clichés, 10 rollos de cinta metalizada con las imágenes del hilo de seguridad del billete de $50 mil, una bolsa con escarcha y una plancha electro estática con imágenes del anverso del billete de $50 mil, entre otros.
En el informe, la Policía especificó así el funcionamiento de la organización delincuencial, de acuerdo con los roles que los capturados tenían para la producción del dinero falso:
Cabecilla: introduce los diseños de los billetes a la imprenta clandestina para impresión.
Diseñadores gráficos: diseñan las imágenes de cada uno de los billetes colombianos y del dólar estadounidense; se valen de máquinas especializadas para el quemado de las planchas electroestáticas con las imágenes de los billetes a falsificar.
Impresores: realizan la reproducción ilegal de la moneda falsificada, la cual es elaborada según la demanda que ésta tenga en el mercado ilegal.
Transportador y caletero: encargados de llevar la mercancía fraudulenta a los sitios de expendio.
Comercializadores: distribuyen la moneda a nivel nacional e internacional.
Los billetes contaban con una alta calidad de la impresión por el tipo de papel empleado, reaccionando a la luz ultravioleta, en los cuales se evidenció la existencia de fibrillas e hilos de seguridad, así como la simulación de la tinta ópticamente variable (OVI).
?Las imprentas desmanteladas tenían una capacidad plena de producción de 20.000 unidades semanales.


