Bogotá

Fiscalía imputa cargos a exgerente de Fondo de Vigilancia por contrato para construir sede de la Policía

El elefante blanco
–Los delitos de contrato sin cumplimiento de requisitos legales, prevaricato por omisión y peculado por apropiación en favor de terceros, fueron imputados por la Fiscalía al exgerente del Fondo de Vigilancia y Seguridad de Bogotá, Mauricio Fernando Solano Sánchez, por irregularidades en el contrato que adjudicó para la construcción de la sede de la Policía Metropolitana, la cual está paralizada desde hace 3 años.

De acuerdo con la investigación, el contrato 730 para la construcción de la sede de la Policía Metropolitana de Bogotá fue adjudicado a finales del año 2010, a la firma Castell Camel S.A.S., con un plazo de 15 meses y presupuesto de cuarenta y tres mil setecientos noventa y cuatro millones doscientos cincuenta y siete mil trescientos sesenta pesos ($43.794.257.360).

En diciembre de ese año inició la ejecución del contrato, pero cuatro años después, es decir en 2014, la obra se suspendió luego de que se descubrió que la construcción presentaba deficiencias como fisuras y grietas.

De acuerdo con el informe de interventoría, de fecha 26 de diciembre del 2011, el contratista de la obra no había tomado las medidas para alcanzar un rendimiento efectivo que lograra disminuir el atraso. Se observó, en ese entonces, una continua demora o negligencia en la toma de decisiones por parte del FVS, en cabeza del gerente Solano Sánchez.

Según los informes de supervisión e interventoría, el detrimento patrimonial asciende a $28.209’961.635,61 correspondiente a los pagos autorizados al contratista.

La audiencia de imputación se realizó en la residencia de Solano Sánchez, quien por su estado de salud no pudo ser trasladado a los juzgados de Paloquemao. El exgerente del FVS no aceptó los cargos que la Fiscalía le endilgó.

La obra está paralizada desde hace 15 meses debido a factores como los incumplimientos del contratista, la falta de gestión de los funcionarios competentes del FVS y las observaciones técnicas que comprometen la seguridad de la estructura. En la actualidad el edificio está abandonado y la Administración Distrital realizó un estudio para constatar el estado del mismo y su posible reestructuración, la cual traerá más gastos al Distrito.