
Este lunes la Secretaria de Educación de Cundinamarca indicó que no se descarta la posibilidad de buscar una conciliación con los padres de Sergio Urrego, después de la demanda contra esta entidad departamental porque, presuntamente, no se detectó que la institución educativa, Gimnasio Castillo Campestre, no tenía las medidas de prevención y atención del acoso escolar en razón a su orientación sexual.
Germán Enrique Gómez González, secretario jurídico de la Gobernación de Cundinamarca, señaló que: “Pese a que haya transcurrido ya ese punto dentro de la audiencia inicial, eso no impide a las partes que en cualquier momento manifiesten al despacho un acuerdo conciliado, y nosotros estamos abiertos a ello en este momento”.
Y agregó que: “La responsabilidad del bienestar del menor se encontraba en cabeza de sus progenitores (…) Como guías permanentes del desarrollo de sus hijos representan la primera línea de salvaguarda”.
Pero dijo que se podría determinar un trabajo para apoyar a la madre de Urrego, frente al Ministerio de Educación, para acelerar el cumplimiento de las tareas que puedan llegar a estar pendientes.
El abogado manifestó que: “Imposible resulta entrar a contestar esta demanda sin llegar a hacer necesariamente la alusión que contempla en el código civil y del menor que imponen frente a la custodia de los menores (…) En ese contexto resulta menester y necesario invocar esa disposición normativa en el sentido del deber de cuidado que tienen en primera línea los padres respecto de los hijos y los docentes respecto de los estudiantes”.
La madre de Urrego, Alba reyes, señaló que la demanda es una reclamación por una respuesta clara sobre su responsabilidad del ente de control, sobre los colegios, por lo que solicita en reparación simbólica, que la secretaria de educación implemente una verdadera herramienta para prevenir las modalidades de acoso escolar en las instituciones educativas.
