
María Ángela Holguín, ministra de Exteriores de Colombia, aseguró este miércoles que las reticencias que persisten al acuerdo de paz suscrito con las FARC se deben al egoísmo y subrayó que ese pacto ya trasciende más allá del país y supone una obligación ante la comunidad internacional.
Holgín señaló que: «Es bien difícil entender lo que pasa en Colombia después de 50 años de conflicto, 50 años en que nos matamos, en que no paraba de haber muertos».
Y agregó que: «Yo creo que los colombianos somos muy egoístas, siempre he sentido que el colombiano nunca quiere que todos estemos como tranquilos y bien».
La canciller lamentó las voces que cuestionen ahora que a los miembros de las FARC se les dé tal o cuál cosa y que digan que no deberían tener derecho a nada.
Al respecto expresó que: «Y eso es completamente imposible cuando usted le pide a un grupo armado que deje las armas y lo que hace el grupo es ir a la política», dijo Holguín, quien agregó que «en Colombia uno se sorprende muchas veces».
La funcionaria indicó que el clima de campaña política en su país, en la antesala de las elecciones presidenciales del año próximo, hace que haya una actitud de «destruir» las cosas buenas.
Y expresó su deseo de que, «una vez se haya elegido» el próximo presidente de Colombia, el país se ponga «en la tarea realmente de acabar de implementar este acuerdo de paz».
Pero también reconoció su preocupación después de que el Congreso rechazara la ley que reglamenta la Justicia Especial para la Paz (JEP), encargada de juzgar los crímenes del conflicto armado y considerada la columna vertebral del acuerdo de paz, pero manifestó su confianza en que finalmente se apruebe.
«Si no se logra la JEP, si no se logra su reglamentación, para el proceso de paz evidentemente sí es un impase muy grande (…) pero yo tengo esperanza», dijo.
