Subasta para llevar energía solar y eólica a más hogares en Colombia despierta interés de 27 empresas
En la fecha límite, que fue este jueves 31 de enero, para participar en la primera subasta de energías renovables que se realizará en el país el próximo 26 de febrero, 15 empresas manifestaron su interés por la venta de ese tipo de energías y otras 12 firmas lo hicieron por la compra, la distribución y la comercialización.
“Nuestra meta, en esta primera subasta, es llegar a los primeros 500 megas de capacidad instalada en fuentes no convencionales de energías renovables. Los proyectos interesados en participar representan una capacidad instalada de 1.500 megas. Esta es una muestra del potencial que tiene Colombia para iniciar la transformación energética, impulsando fuentes alternativas renovables como el sol y el viento”, explicó la Ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez.
En total, se presentaron 22 proyectos de generación de energía a partir de fuentes no convencionales de energías renovables como el sol, el viento y la biomasa.
Como siguiente paso en el cronograma para la realización de la subasta, el próximo 20 de febrero, la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) informará a las empresas interesadas cuáles son los proyectos que cumplen con los requisitos técnicos, financieros y legales para la venta de energía; así como las compañías distribuidoras y comercializadoras calificadas para la compra.
“La primera subasta de contratación de energía eléctrica a largo plazo busca cubrir una demanda objetivo de 1.183 gigavatios-hora año, con contratos de energía media anual a largo plazo que tendrán una vigencia de 12 años. Participan solo proyectos nuevos, con capacidad instalada igual o mayor a 10 megas, que entren en operación a partir del primero de diciembre de 2021”, precisó el director de la UPME, Ricardo Ramírez.
Actualmente, el 70% de la energía eléctrica en Colombia proviene de fuentes hídricas, 20% de gas y combustibles líquidos, 8% de carbón y tan solo el 2% de fuentes no convencionales de energías renovables.
La meta del Gobierno nacional, en el cuatrienio, es pasar de 50 megas, lo que necesita una ciudad como Ibagué, a 1.500 megas de capacidad instalada en fuentes no convencionales de energías renovables, lo que necesitan Medellín y Cali juntas, con inversiones estimadas entre 1.300 y 1.800 millones de dólares y una reducción aproximada de tres millones de toneladas de dióxido de carbono, equivalentes a la siembra de 6 millones de árboles.


