
El partido independentista catalán ERC abrió la vía para la reconducción al poder la semana entrante del socialista, Pedro Sánchez, lo que permitirá dejar atrás un largo periodo de parálisis política en España.
Reunido en Barcelona, el Consejo Nacional de Izquierda Republicana de Cataluña (ERC) decidió que los 13 diputados de la formación se abstengan «en la investidura del candidato Pedro Sánchez en los próximos días», declaró Pere Aragonès, vicepresidente catalán y dirigente de ERC.
Esta abstención permitiría al líder socialista obtener la confianza de la Cámara de Representantes en una segunda votación el martes próximo, cuando le basta que haya más síes que noes.
Cuarenta y ocho horas antes Sánchez perderá una primera votación al no contar con una mayoría de 176 de los 350 diputados, en la sesión plenaria de investidura que comenzará el sábado, en pleno fin de semana de la Epifanía, una fiesta importante en el calendario español.
A cambio de su abstención, ERC obtuvo de los socialistas la instalación de «una mesa de negociación entre gobiernos (el central y el regional catalán) y una futura consulta en Cataluña sobre los acuerdos que se alcancen», señaló en un comunicado el partido separatista.
Según los socialistas, esta mesa de diálogo que se instalará en 15 días y que tendrá lugar dentro del «respeto a los instrumentos y a los principios que rigen el ordenamiento jurídico democrático», incluida la Constitución, buscará «desbloquear y encauzar el conflicto político sobre el futuro de Cataluña y establecer las bases para su resolución».
A este acuerdo se llegó tras semanas de arduas negociaciones para diluir los recelos de ERC, cuyo líder, Oriol Junqueras, se encuentra en prisión condenado a 13 años de cárcel por sedición y malversación por su papel en el intento fallido de secesión de Cataluña de octubre de 2017.