Brasil: un hombre drogó y mató a sus cuatro hijos para vengarse de su exesposa

Los hechos ocurrieron en Porto Alegre, Brasil. Los menores de 3, 6, 8 y 11 años fueron encontrados sin signos vitales en el interior de su casa. Según los informes policiales, tres de ellos tenían heridas hechas con un arma cortopunzante y uno presentaba asfixia mecánica.
La abuela de los niños, Idenise Martins da Silva, relató a los medios locales que el hecho habría sido cometido por una “venganza” contra su hija, ya que recientemente se había separado del autor del crimen.
“Ya había atacado a mi hija. Su relación había terminado para siempre, pero lo hizo para llegar a mi hija, estoy segura. La peor manera posible. Es un cobarde”, aseguró la mujer. El hombre, que fue identificado como David da Silva Lemos, fue capturado poco después de asesinar a sus hijos y confesó cómo lo hizo: les hizo beber un té con tranquilizantes para poder adormecerlos.
El diputado Edimar Machado, encargado de la investigación, señaló: “Intentaremos analizar el celular para ver si tenía alguna circunstancia con referencia al crimen, las amenazas que hacía contra la madre de los niños y también para levantar más pruebas de su participación en el crimen”.
En marzo, un hecho similar conmovió a la audiencia pública, pero esta vez tuvo lugar en Colombia. Un hombre de 37 años envenenó a sus dos hijos y fue condenado a 60 años de prisión.
Se trata de Francisco Javier Hernández Rojano, a quien La Fiscalía Seccional del Cesar le imputó los cargos de homicidio agravado en concurso homogéneo y sucesivo.
El lamentable episodio se registró en San José de Oriente, corregimiento de La Paz, cuando el hombre les suministró a sus hijos, de 4 y 7 años, un yogur mezclado con sustancias tóxicas. Según el padre de las víctimas, lo hizo en venganza porque su pareja tomó la decisión de ponerle fin a la relación.
“El padre les suministró un insecticida líquido, luego de un ataque de celos porque su excompañera y madre de los menores, tenía una relación con otra persona”, recalcó el ente investigador.
Cabe destacar que Hernández también consumió el mismo insecticida. Al experimentar fuertes dolores estomacales, se dirigió a la Estación de Policía local y confesó el doble homicidio de los menores. Tras permanecer varias semanas en la Unidad de Cuidados Intensivos de un centro médico de Valledupar, les pidió perdón a sus familiares por los asesinatos.
