Nacional Política

Embajador de Colombia en Nicaragua llamado a Bogotá por participar en marcha sandinista y elogiar la dictadura; diplomatico se defiende

–El canciller Alvaro Leyva Durán llamó a Bogotá al embajador de Colombia en Nicaragua, León Fredy Muñoz, tras el escándalo que protagonizó al participar en la marcha en conmemoración del aniversario 44 de la «revolución sandinista», en desarrollo de la cual, además, elogió la dictadura de Daniel Ortega.

Muñoz, en medio de la manifestación, declaro: «Eso es admirable. Lo que yo he sentido desde el 30 de septiembre que llegué acá a Nicaragua (…) es un pueblo alegre, un pueblo bonito, un pueblo amable y, sobre todo, un pueblo que está convencido de su revolución».

Estos pronunciamientos del embajador colombiano, provocaron duras reacciones, una de las primeras, del senador de EE.UU., Marco Rubio:

Frente a las críticas y censuras a su comportamiento, el embajador León Fredy Muñoz, publicó en su cuenta en Twitter un extenso comunicado en el cual justifica sus acciones: «…es mi obligación como embajador participar en reuniones y/o actividades importantes para el gobierno sandinista, ya que debo hacer presencia estratégica para cuidar los intereses nacionales de Colombia en Nicaragua, esto más allá de las estrategias jurídicas en la Haya o en los organismos multilaterales».

Esto último lo anota Muñoz a propósito de la lectura del fallo que emitirá el próximo jueves 13 de julio la Corte Penal Internacional sobre la demanda que instauró en 2013 el régimen sandinista contra Colombia reclamando una plataforma continental más allá de 200 millas marinas contadas desde la costa nicaragüense.

Además señala que «el relacionamiento del embajador con el Gobierno de Nicaragua, debe ser estratégica para poder llevar a cabo la mejor representación de Colombia, la cual tiene que dejar de ser vista únicamente como un símbolo o una figura decorativa», y añade:

«Como lo ha dicho nuestro presidente Gustavo Petro, la diplomacia del Gobierno del cambio deber ser una diplomacia franca, mirando directamente al otro, simpatizando con el otro para lograr los objetivos que como Embajador es mi obligación cumplir».