Economía Internacional

Petro asume presidencia del CELAC en Honduras: «Estamos en peligro» afirma y pide a América Latina «juntarse y no actuar sola»

–Al asumir este miércoles la presidencia de la CELAC, Comunidad Económica de América Latina y el Caribe, «que es el mecanismo integrador que nos queda, quiero que América Latina y el Caribe, en su propia diversidad enorme, tome la opción de juntarse en el mundo y no actuar sola», afirmó el jefe del Estado de Colombia, Gustavo Petro.

En un mensaje que publicó en su cuenta en X, previamente al acto oficial en Tegucigalpa, Honduras, el mandatario colombiano alerta que América Latina está en peligro «y, estando en peligro, no podemos salir cada uno por su lado en un «sálvese quien pueda» irracional, buscando la nave milagrosa que saque a alguno del planeta mientras los demás se quedan».

Y agrega: «Cuando estamos en peligro, nos juntamos, nos ayudamos, salimos adelante».


Petro subraya que la humanidad esta aquí, en el planeta tierra, porque aprendimos desde los primeros seres humanos a ayudarnos. No somos pueblos solos, somos pueblos que se ayudan» y complementó:

«Ayuda es la palabra clave. Ayudarnos es la primera base de la humanidad: ayuda y colaboración mutua. La comunidad de América Latina y el Caribe es por tanto ayuda y colaboración mutua».

Además indicó que su mi como presidente de la Celac «será, ayudarnos a conectar Latinoamérica y el Caribe con el mundo entero, ser puente del mundo, y ser un nosotros propio, dentro de un nosotros común, que es la humanidad».

Por eso como un nosotros, puntualiza, hablaremos con civilizaciones antiquísimas como la china y la hindú. Hablaremos con los pueblos que hoy viven donde nació la humanidad: África

«Hablaremos con los pueblos que llegaron al Caribe al lado de los castellanos: los árabes. Hablaremos con Europa», enfatiza.

Afirma que el mundo de hoy, es un mundo de peligro para la vida, quizás lo fue siempre, pero nunca como hoy; lo dicen los científicos que algunos quisieran acallar, lo dice la ciencia que ha sido nuestro faro desde hace siglos.

«Estamos en peligro. Y, estando en peligro, no podemos salir cada uno por su lado en un «sálvese quien pueda» irracional, buscando la nave milagrosa que saque a alguno del planeta mientras los demás se quedan. Cuando estamos en peligro, nos juntamos, nos ayudamos, salimos adelante», precisa.

Dice que esto lo aprendió de Bolívar, el gran emancipador de naciones y pueblos. «El nos enseñó la gran importancia planetaria de ser el corazón del mundo; y, allí, en el corazón del mundo, Omar Torrijos nos enseñó dignidad y lo ayudamos. Y cuando las guerras y las dictaduras nos invadían por doquier, nos juntamos en Contadora, también en el corazón del mundo, para buscar la paz de Centroamérica y la de Colombia. Somos Paz y Vida, y ese es nuestro destino. Los pueblos derrocaron las dictaduras».

Reseña que en Bocas del Toro, «me encontré con la fosa común donde panameños, colombianos, cubanos, mexicanos, jamaiquinos y nicaragüenses, en 1895 decidieron un asalto a un cuartel, y murieron todos en el intento. Al parecer fueron descuartizados, enterrados y olvidados. Pero tenían una idea de una América Latina y caribeña unida y libre».

Y complementa: «Yo soy Caribeño, y se que allí no hay solo historia de piratas europeos, sino historia de revolucionarios que no solo sintieron los huracanes del mar, sino que produjeron los huracanes de la historia».

El mandatario colombiano señala que «América Latina y el Caribe tienen que juntarse y cuando se junten, allí en Panamá, en Bocas del Toro, o en cualquiera de nuestros países, quizás se construya un faro inmenso que alumbre el planeta. Hoy somos faro de democracia, paz, libertad y vida. Ese es nuestro destino»

Igualmente precisa que la Celac «es el comienzo para construir un nosotros para la paz y para el conocimiento humano», advirtiendo que «América Latina y el Caribe es paz, no exporta guerras, ayudamos a terminarlas, América latina y el Caribe es Vida, no exportamos la muerte, exportamos la solución al calentamiento global: las energías limpias, la alimentación, exportamos Vida».

Afirma también que «hay que ayudar a Haití, la primera tierra libertaria, hay que ayudar a Cuba y Venezuela», destacando que «la juventud venezolana no es el tren de Aragua», y que igualmente hay que ayudar a Panamá y su soberanía, en clara referencia a los continuos anuncios de Trump de «recuperar el canal».

Y finalmente reseña lo que hay que hacer en la región:

-Hay que construir la red eléctrica americana, para que las energías limpias del sur ayuden a descarbonizar la economía de EE.UU

-Hay que construir nuestra red de soberanía alimentaria, para alimentar un mundo que se queda sin agua y sin tierra fértil.

-Hay que construir la agencia de medicinas para la salud. Para que los vampiros de la salud no nos dejen sin vacunas

-Hay que construir el desarrollo digital, la inteligencia artificial controlada por el nosotros y la redes de fibra óptica que nos unan.